España es, en la actualidad, uno de los primeros productores de conservas y sus productos gozan de reconocimiento internacional.
La Historia de las conservas comienza hace mucho mucho tiempo cuando el ser humano aprendió a cultivar frutas y cereales, domesticó ciertos animales que le servirían de sustento, y pasó de ser nómada a establecerse en asentamientos permanentes, esto es, se hizo sedentario.
Esto ocurrió en el Neolítico (piedra pulida, era postglaciar) , hace unos diez mil años (http://es.wikipedia.org/wiki/Neol%C3%ADtico) . Y fue en ese momento cuando el ser humano de percató de que eso de ser sedentario tenía sus ventajas: se protegían mejor de las inclemencias del tiempo, de los ataques de los animales, los árboles les daban periódicamente sus frutos, los animales domesticados les proporcionaban carne.
Pues si. El paso del nomadismo al sedentarismo supuso una cierta abundancia de frutas, verduras, cereales. Los animales parían y los humanos estaban gordos y contentos.
Sin embargo al llegar el invierno o cuando se producían sequías, los alimentos de todo tipo escaseaban. Los humanos pasaban hambre y ya se sabe “¡Manolo, so Neardental, haz algo y ve a buscar comida que el niño está esmayao!”.
Se planteaban entonces dos posibilidades: la primera era volverse de nuevo nómadas, la segunda robarle la comida al vecino.
El paso al sedentarismo no fue fácil y tomó bastante tiempo.
De algo que sí parecieron darse cuenta es de que conservando de algún modo la comida que tenían en abundancia en los momentos de bonanza, podrían tener comida en aquellos de sequía, frío, etc. , sin tener que volver al nomadismo o quitársela al de al lado, cosa que a veces no daba demasiado buen resultado.
Se sabe que los antiguos egipcios (unos cuatro mil años antes de Cristo) ya utilizaban el salado para conservar los alimentos lo que lleva a pensar que es un procedimiento que se descubrió bastante antes. Tal vez por pura casualidad como muchas otras cosas.
Es en este momento cuando empieza la Historia de las conservas.
En el próximo post haremos un pequeño repaso de los tipos que hay de conservas y en los siguientes analizaremos cada uno de ellos un poco más en profundidad.
viernes, 28 de agosto de 2009
domingo, 9 de agosto de 2009
Nos la dan con queso...bueno, con soja
¡Qué inocentes somos!
Hace unos días volvía a casa escuchando la radio. Un investigador explicaba como funciona la memoria. O, al menos, lo que se sabe por el momento al respecto. Lo que si dejó claro es que no hay ningún producto conocido que la mejore. Lo único que puede conseguirlo, y de forma limitada, es la utilización de la misma de forma habitual.
Cuando acabó el programa cambié de emisora y ¡horror!, me di de bruces con un fulano que anunciaba un producto …..memory que mejora la memoria. ¡El dueño de la empresa se maquilla con cemento! Pensé yo.
Sin embargo lo ponen muchas veces lo que quiere decir que probablemente se venda aunque se trate de una auténtica patraña.
Pero hablemos de alimentos que es lo nuestro.
Últimamente asociaciones médicas, asociaciones de usuarios e incluso la Organización Mundial de la Salud nos avisan de que en muchos países desarrollados y en España en particular se está produciendo un aumento muy importante de los problemas del aparato digestivo.
Según estas asociaciones esto es debido a los nuevos hábitos que hemos adquirido. Hábitos que por otra parte nos han conseguido inculcar a golpe de anuncio en radio y televisión.
Pues sí. Resulta muy habitual ir a casa de alguien que no puede pasar sin su yogur con bifidus, fibra, soja, etc, con lo que en realidad está destruyendo la normalidad de su aparato digestivo y haciendo que los estreñimientos, diarreas y malas digestiones sean cada día mas habituales y duren más tiempo.
Una alimentación adecuada a las necesidades de cada persona utilizando alimentos convencionales de buena calidad es suficiente y muchísimo más barata.
Los productos con fibra están aconsejados cuando se padece de estreñimiento o no se toma fibra natural como pan integral o frutas y ensaladas. Es decir, en casos especiales. Sin embargo, hoy en día los consumimos de forma compulsiva aunque no les sirvan para nada y pagando un extra precio por ello.
Lo mismo ocurre con los bífidus y los 'lactobacilus' y otras cosillas que suenan tan saludables.
Al final lo único que conseguimos es que nuestro cuerpo no lo fabrique de forma natural. ¿Para qué le damos a los niños productos con lactobacilus si ellos lo producen de forma natural.
¿Porqué gastan fortunas las multinacionales en publicitar este tipo de chorradas y hacer que nos creamos lo que dicen?. Pues porque nos las venden a precios de oro, recuperando lo gastado y obteniendo unos estupendos beneficios.
Ojo porque muchas veces lo único bueno que tienen estos productos es el nombre. Nos dicen que lleva soja pero no nos dicen que es transgénica. No nos dicen que nos están dando algo que se sabe que no es inocuo.
Del mismo modo que lo único que mantiene y, en su caso, mejora la memoria es utilizarla, lo único que mantiene bien nuestro cuerpo es una alimentación sana y natural, ejercicio moderado de forma habitual y una satisfactoria vida social.
De forma que comamos bien (si es posible ecológico), sudemos un poco haciendo ejercicio diario y seamos amorosos con nuestra pareja. Probablemente conseguiremos tener una vida más larga y feliz.
Hace unos días volvía a casa escuchando la radio. Un investigador explicaba como funciona la memoria. O, al menos, lo que se sabe por el momento al respecto. Lo que si dejó claro es que no hay ningún producto conocido que la mejore. Lo único que puede conseguirlo, y de forma limitada, es la utilización de la misma de forma habitual.
Cuando acabó el programa cambié de emisora y ¡horror!, me di de bruces con un fulano que anunciaba un producto …..memory que mejora la memoria. ¡El dueño de la empresa se maquilla con cemento! Pensé yo.
Sin embargo lo ponen muchas veces lo que quiere decir que probablemente se venda aunque se trate de una auténtica patraña.
Pero hablemos de alimentos que es lo nuestro.
Últimamente asociaciones médicas, asociaciones de usuarios e incluso la Organización Mundial de la Salud nos avisan de que en muchos países desarrollados y en España en particular se está produciendo un aumento muy importante de los problemas del aparato digestivo.
Según estas asociaciones esto es debido a los nuevos hábitos que hemos adquirido. Hábitos que por otra parte nos han conseguido inculcar a golpe de anuncio en radio y televisión.
Pues sí. Resulta muy habitual ir a casa de alguien que no puede pasar sin su yogur con bifidus, fibra, soja, etc, con lo que en realidad está destruyendo la normalidad de su aparato digestivo y haciendo que los estreñimientos, diarreas y malas digestiones sean cada día mas habituales y duren más tiempo.
Una alimentación adecuada a las necesidades de cada persona utilizando alimentos convencionales de buena calidad es suficiente y muchísimo más barata.
Los productos con fibra están aconsejados cuando se padece de estreñimiento o no se toma fibra natural como pan integral o frutas y ensaladas. Es decir, en casos especiales. Sin embargo, hoy en día los consumimos de forma compulsiva aunque no les sirvan para nada y pagando un extra precio por ello.
Lo mismo ocurre con los bífidus y los 'lactobacilus' y otras cosillas que suenan tan saludables.
Al final lo único que conseguimos es que nuestro cuerpo no lo fabrique de forma natural. ¿Para qué le damos a los niños productos con lactobacilus si ellos lo producen de forma natural.
¿Porqué gastan fortunas las multinacionales en publicitar este tipo de chorradas y hacer que nos creamos lo que dicen?. Pues porque nos las venden a precios de oro, recuperando lo gastado y obteniendo unos estupendos beneficios.
Ojo porque muchas veces lo único bueno que tienen estos productos es el nombre. Nos dicen que lleva soja pero no nos dicen que es transgénica. No nos dicen que nos están dando algo que se sabe que no es inocuo.
Del mismo modo que lo único que mantiene y, en su caso, mejora la memoria es utilizarla, lo único que mantiene bien nuestro cuerpo es una alimentación sana y natural, ejercicio moderado de forma habitual y una satisfactoria vida social.
De forma que comamos bien (si es posible ecológico), sudemos un poco haciendo ejercicio diario y seamos amorosos con nuestra pareja. Probablemente conseguiremos tener una vida más larga y feliz.
miércoles, 29 de julio de 2009
Almacenamiento privado de aceite (II)
Como decía el último artículo, Andalucía es la región con mayor producción mundial de aceite de oliva –cerca de 1.025.000 Tm- durante la última temporada, además de una calidad excepcional.
Sin embargo la caída del precio del mismo amenaza con provocar el abandono de la producción por parte de los olivareros que en muchos casos comienzan a soportar importantes pérdidas.
Este hecho se ha intentado paliar pidiendo a la Unión Europea que permita almacenar el aceite de forma que al existir una oferta menor en el mercado se consiga subir su precio.
Se ha obtenido el permiso para almacenar hasta 110.000 Tm de aceite durante 180 días lo que ha supuesto que el precio del aceite haya subido unos 100 euros por tonelada en las dos últimas semanas.
Aún así cabe preguntarse si esta política es acertada en un escenario de estancamiento de la demanda –las exportaciones han descendido por primera vez en 5 años-, con la expectativa de nueva cosecha record este año, con una falta de liquidez galopante en el sector puesto que la mayoría del aceite es comercializado por cooperativas de segundo y tercer grado que a estas alturas aún no han pagado a una gran parte de los cooperativistas, y con un coste añadido que supone dicho almacenamiento ya que requiere la construcción de naves con grandes depósitos. En este sentido recordemos que el aceite es una mercancía perecedera y su almacenamiento requiere unas condiciones especiales. Es por tanto caro no solo debido al coste de infraestructura sino a los costes financieros que supone.
Por eso me pregunto si lo que se está haciendo no es más que aplazar el problema.
En mi opinión las expectativas de crecimiento del mercado no se han cumplido únicamente debido la crisis económica mundial que ha hecho que en nuestros principales mercados exteriores, donde el aceite de oliva es considerado como un producto de lujo, la demanda se haya resentido, sino también a que no se ha realizado una correcta promoción de este producto.
En muchos casos se ha confundido al consumidor de los países potencialmente consumidores con campañas difusas y ofertas poco agregadas. Cocineros de cierto renombre han aparecido en los medios diciendo, por ejemplo, que el aceite bueno es el de 0,2 grados sin explicar bien el porqué, lo que han aprovechado los italianos para potenciar la venta de sus aceites “rebajados” en graduación y de menor calidad.
Durante los últimos años se ha ganado mucho dinero, se han recibido muchas subvenciones y se han hecho importantes campañas que han conseguido aumentar el consumo de aceite de oliva –principalmente virgen extra- en nuestro país hasta unas cantidades per capita nunca vistas y que se haya llegado a considerar un producto de primera necesidad. Sin embargo la promoción exterior ha sido pobre y, como ya he dicho, desagregada y difusa, manteniendo la idea del aceite de oliva no como un producto de primera necesidad sino como un artículo de lujo que se encuentra en las primeras posiciones de la lista a la hora de reducir gastos.
Y mientras vemos que ocurre con nuestro riquísimo y sanísimo oro líquido sigamos consumiéndolo que eso se lleva nuestro cuerpo.
Pero recuerden que, aunque cardiosaludable y excelente fuente de vitaminas, no deja de ser muy calórico.
Ah, y tampoco olviden que tiene excelentes propiedades para la piel.
Sin embargo la caída del precio del mismo amenaza con provocar el abandono de la producción por parte de los olivareros que en muchos casos comienzan a soportar importantes pérdidas.
Este hecho se ha intentado paliar pidiendo a la Unión Europea que permita almacenar el aceite de forma que al existir una oferta menor en el mercado se consiga subir su precio.
Se ha obtenido el permiso para almacenar hasta 110.000 Tm de aceite durante 180 días lo que ha supuesto que el precio del aceite haya subido unos 100 euros por tonelada en las dos últimas semanas.
Aún así cabe preguntarse si esta política es acertada en un escenario de estancamiento de la demanda –las exportaciones han descendido por primera vez en 5 años-, con la expectativa de nueva cosecha record este año, con una falta de liquidez galopante en el sector puesto que la mayoría del aceite es comercializado por cooperativas de segundo y tercer grado que a estas alturas aún no han pagado a una gran parte de los cooperativistas, y con un coste añadido que supone dicho almacenamiento ya que requiere la construcción de naves con grandes depósitos. En este sentido recordemos que el aceite es una mercancía perecedera y su almacenamiento requiere unas condiciones especiales. Es por tanto caro no solo debido al coste de infraestructura sino a los costes financieros que supone.
Por eso me pregunto si lo que se está haciendo no es más que aplazar el problema.
En mi opinión las expectativas de crecimiento del mercado no se han cumplido únicamente debido la crisis económica mundial que ha hecho que en nuestros principales mercados exteriores, donde el aceite de oliva es considerado como un producto de lujo, la demanda se haya resentido, sino también a que no se ha realizado una correcta promoción de este producto.
En muchos casos se ha confundido al consumidor de los países potencialmente consumidores con campañas difusas y ofertas poco agregadas. Cocineros de cierto renombre han aparecido en los medios diciendo, por ejemplo, que el aceite bueno es el de 0,2 grados sin explicar bien el porqué, lo que han aprovechado los italianos para potenciar la venta de sus aceites “rebajados” en graduación y de menor calidad.
Durante los últimos años se ha ganado mucho dinero, se han recibido muchas subvenciones y se han hecho importantes campañas que han conseguido aumentar el consumo de aceite de oliva –principalmente virgen extra- en nuestro país hasta unas cantidades per capita nunca vistas y que se haya llegado a considerar un producto de primera necesidad. Sin embargo la promoción exterior ha sido pobre y, como ya he dicho, desagregada y difusa, manteniendo la idea del aceite de oliva no como un producto de primera necesidad sino como un artículo de lujo que se encuentra en las primeras posiciones de la lista a la hora de reducir gastos.
Y mientras vemos que ocurre con nuestro riquísimo y sanísimo oro líquido sigamos consumiéndolo que eso se lleva nuestro cuerpo.
Pero recuerden que, aunque cardiosaludable y excelente fuente de vitaminas, no deja de ser muy calórico.
Ah, y tampoco olviden que tiene excelentes propiedades para la piel.
domingo, 19 de julio de 2009
Almacenamiento privado de aceite.

Almacenamiento privado de aceite
Voy a tratar de explicar hoy de qué se trata y qué ha dado lugar a la “necesidad” de permitir el almacenamiento privado de aceite de oliva.
Como podéis ver escribo necesidad entre comillas pues no creo que realmente exista por varios motivos que comentaré más adelante.
Pero antes de empezar quisiera que quedase claro que Andalucía es en la actualidad la región con mayor producción del mundo de aceite de oliva y además de una calidad excepcional
Durante los últimos diez años el mercado del aceite de oliva ha sufrido el siguiente proceso con las implicaciones correspondientes:
- subida injustificada de precios que implica aumento de beneficios
- formación de megacooperativas de segundo grado para comercializar el producto
- importación de aceite por parte de estas últimas
- bajada en picado de los precios con distribuidoras que venden a pérdidas para promocionar otros productos
- exceso de oferta en el mercado porque la demanda se resiente pues, a pesar del bajo precio, existen alternativas aún más baratas y se depende en exceso del mercado local. El aceite de oliva virgen extra llegó a estar a 1,61 €/l en mayo de este año.
- Acumulación de aceite sin vender en las almazaras.
- Los cooperativistas no cobran y sobre todo las grandes cooperativas de segundo grado como Hojiblanca con sede en Antequera (Málaga) o de tercer grado como Oleoespaña S.C.A se encuentran con el gravísimo problema de la falta de liquidez y el coste que supone el almacenamiento de aceite que sale al mercado a un ritmo lento y un precio que apenas deja margen de beneficio. Esto se agrava debido a la importante inversión en infraestructuras que han realizado y que las ha convertido en las más modernas del mundo.
Aquí es donde se tiene que tomar la decisión peliaguda o la peliaguda combinación de decisiones que consigan sacar al sector del atasco en el que está metido.
Tenemos ahora varias opciones:
- La primera de ellas es dar salida al aceite al precio que el mercado esté dispuesto a pagar por el dadas las actuales circunstancias de exceso de oferta y restricción del gasto por parte de las economías familiares. En realidad las cosas valen lo que el mercado está dispuesto a pagar por ellas. Y si no es así que se lo pregunten a las inmobiliarias.
Esta es una solución bastante “chunga” ya que si no se acaba perdiendo dinero desde luego no se cubrirán las expectativas de los agricultores y podría suponer la retirada de miles de hectáreas de producción olivarera.
- La segunda opción consiste en el almacenamiento privado que es un mecanismo de regulación supervisado por la Comisión Europea que se activa cuando durante dos semanas seguidas el precio del aceite virgen extra alcanza un nivel inferior a 1,77 euros por kilo, lo que permite controlar la oferta y la demanda al intervenir el exceso de producto. Se pretende modificar el reglamento para que dicho mecanismo se active automáticamente a un precio que oscilaría entre los 2,10 euros y los 2,20 euros. Se realiza mediante el almacenamiento de aceite en depósitos que deben reunir unas condiciones especiales (básicamente refrigerados) lo que supone la retirada del mercado de miles de toneladas de aceite con lo que se supone que se contendría la actual caída de los precios (ver www.poolred.es) pero no debemos perder de vista el hecho de que el aceite es un producto perecedero. Tiene una vida limitada y su conservación en condiciones óptimas tiene un coste nada despreciable que deberá ser recuperado en un futuro no muy lejano vía precio y ¿cuánto tendrían que subir los precios para compensar el coste de almacenamiento más el coste financiero que supone para los pequeños cooperativistas y productores?.
¡Jesús!, Aquí la cosa empieza a complicarse: aumento de costes –tanto de almacenamiento como financieros a pesar de las ayudas europeas- y tiempo limitado para dar salida a la producción o tirarla a la basura porque esto no es aluminio, petróleo o acero.
El artículo que aparece en agroinformación: http://www.agroinformacion.com/noticias/26/aceites-y-grasas/18700/se-hace-un-llamamiento-a-las-grandes-cooperativas-para-que-lideren-el-almacenamiento-privado.aspx
es bastante clarificador sobre el objetivo que se busca.
- Y en tercer lugar una campaña bien organizada y seria con vista puesta en la internacionalización del aceite de oliva virgen extra (el de mayor producción y calidad) que haría aumentar la demanda, estabilizaría los precios y garantizaría la producción a medio y largo plazo. Y aquí es donde está, en mi opinión, la “madre del cordero” bueno, la madre, el padre, los hermanos y toda la familia.
El asunto es bastante serio porque incide directamente en la principal actividad económica de muchos municipios andaluces. Es lo que yo denomino dinero nuevo.
Aquí lo voy a dejar por el momento porque es un tema tan interesante y con tantos matices que no se puede poner en un artículo porque aburre.
Así que…continuará (la semana próxima) con la solución al problema peliagudo.
lunes, 13 de julio de 2009
Al rico pescado azul
Ayer caminaba por el paseo marítimo de la ciudad costera en la que vivo observando el despliegue de moda de verano, joyas y coches de lujo en los aparcamientos de los chiringuitos.
Claro. La ciudad en la que vivo es Marbella y este fin de semana teníamos la Copa Davis. Llegué a ver incluso un perro de esmoquin. Lo juro por mis muertos más frescos, que diría Pérez-Reverte. Llevaban a un perro a cenar vestido con un esmoquin.
El caso, y es a lo que voy, es que traté de fijarme en lo que pedían para cenar. Confieso que no pude evitar la curiosidad de saber lo que come este tipo de gente.
Ensaladas, lo cual es muy habitual y sano; gazpachos por doquier, ¡qué alegría me dá que se consuma tanto algo tan nuestro y tan sano!; alguna carne a la parrilla, por la noche y junto al mar... sin comentarios; y bastante pescado pero entre este destacaba la sardina en espeto y esto es lo que más me gustó de lo que observé.
La sardina es uno de los pescados más humildes y que puede ser consumido por todos debido a su precio y a sus excelentes cualides nutritivas.
La humilde y barata sardina que, dicho sea de paso, ahora está en temporada, es decir, está gordita y grasienta, es una de las variedades de pescado azul más conocidas y consumidas en España.
Y es aquí donde quiero recordar a todo aquel que siga el blog que el pescado azul, que suele ser bastante barato, tiene unas propiedades nutricionales excepcionales: contiene proteínas, calcio, fósforo y algo tan bueno para nuestra salud como el ácido graso omega-3.
Y lo mejor es que contiene gran cantidad de este ácido y de forma natural. No es lo mismo beber leche enriquecida con omega-3 -que obtienen precisamente de estos pescados- como tomarlo en un plato de pescado ya que es más natural y se asimila mejor.
La sardina cuando está en temporada, como ahora, llega a alcanzar un 10% de grasa corporal. Esta grasa, que es la que contiene el famoso omega-3, se almacena debajo de la piel y en la carne que vemos más oscura. Por eso cuando tome sardinas recuerde que la grasita que queda cuando las ha hecho a la plancha o en espeto no es mala y se puede consumir sin problemas. Obviamente contiene muchas calorías pero esas se queman después dando un paseo. Ya se sabe "la comida reposada y la cena paseada".
Estos ácidos grasos poliinsaturados se ha demostrado que son cardiosaludables, es decir, que ayudan a evitar los problemas de circulación pues ayudan a aumentar los niveles de colesterol HDL, el llamado colesterol bueno lo que, por decirlo de forma simple, ayuda a limpiar venas y arterias.
Lista de pescados azules que se consiguen fácilmente en España:
De modo que les recomiendo para hoy unas sardinitas, unos boquerones, un buen jurel grande al horno, o su prima la caballa.
Me quedé sin saber que comió el perro del esmoquin.
Claro. La ciudad en la que vivo es Marbella y este fin de semana teníamos la Copa Davis. Llegué a ver incluso un perro de esmoquin. Lo juro por mis muertos más frescos, que diría Pérez-Reverte. Llevaban a un perro a cenar vestido con un esmoquin.
El caso, y es a lo que voy, es que traté de fijarme en lo que pedían para cenar. Confieso que no pude evitar la curiosidad de saber lo que come este tipo de gente.
Ensaladas, lo cual es muy habitual y sano; gazpachos por doquier, ¡qué alegría me dá que se consuma tanto algo tan nuestro y tan sano!; alguna carne a la parrilla, por la noche y junto al mar... sin comentarios; y bastante pescado pero entre este destacaba la sardina en espeto y esto es lo que más me gustó de lo que observé.
La sardina es uno de los pescados más humildes y que puede ser consumido por todos debido a su precio y a sus excelentes cualides nutritivas.
La humilde y barata sardina que, dicho sea de paso, ahora está en temporada, es decir, está gordita y grasienta, es una de las variedades de pescado azul más conocidas y consumidas en España.
Y es aquí donde quiero recordar a todo aquel que siga el blog que el pescado azul, que suele ser bastante barato, tiene unas propiedades nutricionales excepcionales: contiene proteínas, calcio, fósforo y algo tan bueno para nuestra salud como el ácido graso omega-3.
Y lo mejor es que contiene gran cantidad de este ácido y de forma natural. No es lo mismo beber leche enriquecida con omega-3 -que obtienen precisamente de estos pescados- como tomarlo en un plato de pescado ya que es más natural y se asimila mejor.
La sardina cuando está en temporada, como ahora, llega a alcanzar un 10% de grasa corporal. Esta grasa, que es la que contiene el famoso omega-3, se almacena debajo de la piel y en la carne que vemos más oscura. Por eso cuando tome sardinas recuerde que la grasita que queda cuando las ha hecho a la plancha o en espeto no es mala y se puede consumir sin problemas. Obviamente contiene muchas calorías pero esas se queman después dando un paseo. Ya se sabe "la comida reposada y la cena paseada".
Estos ácidos grasos poliinsaturados se ha demostrado que son cardiosaludables, es decir, que ayudan a evitar los problemas de circulación pues ayudan a aumentar los niveles de colesterol HDL, el llamado colesterol bueno lo que, por decirlo de forma simple, ayuda a limpiar venas y arterias.
Lista de pescados azules que se consiguen fácilmente en España:
- SARDINA
- BOQUERÓN
- CABALLA, SARDA O VERDEL
- CHICHARRO O JUREL
- ATÚN
- BONITO DEL NORTE
- SALMÓN
- ANGUILA
- PEZ ESPADA
De modo que les recomiendo para hoy unas sardinitas, unos boquerones, un buen jurel grande al horno, o su prima la caballa.
Me quedé sin saber que comió el perro del esmoquin.
lunes, 29 de junio de 2009
CONSERVAS VEGETALES
Algo que suele ocurrir cuando visito a amigos para comer o cenar es que ponen algo de lata y piden disculpas. Si ellos supieran…
Yo al contrario pongo mi conserva y le doy publicidad.
Andy Wharhol popularizó la famosa lata de sopa Campbell’s en 1962 y creó con ello un icono de pop art. En realidad lo que hizo Wharhol fue colgar en una exposición algo que era casi obligatorio tener en cualquier cocina norteamericana.
…y desde entonces han pasado casi cincuenta años en los que la biotecnología aplicada a la industria de la alimentación ha avanzado como una locomotora mejorando procesos y procedimientos a la vez que la legislación en cuanto a medidas higiénicas tanto en la producción como en el almacenamiento de alimentos envasados en los países más desarrollados han alcanzado cotas que nos garantizan casi al 100% la inocuidad y salubridad de los mismos.
Por este motivo y varios más me declaro ferviente partidario de los alimentos envasados. De unos más que de otros por supuesto. Pero esto último a gusto del consumidor.
Tras diez años de trabajo en el sector financiero, tres en la cocina y con mi pequeña conciencia ecologista he llegado a la conclusión de que existen al menos cuatro razones que nos invitan a consumir alimentos en conservas:
- La primera razón es operativa.- La conserva nos permite una flexibilidad absoluta pues no necesitamos preparar nada. Todo está hecho y no hay que lavar, pelar, cortar, ensuciar cacharros para cocer, freir, hornear,….no tenemos luego que lavar los cacharros y colocarlos. En fin, una delicia, abrimos el bote o la lata y ¡hooops! ya está todo hecho. En cuanto a calidad depende de lo que queramos pagar…”para gustos colores”. También en el mercado tenemos melocotones a diferentes precios dependiendo de su procedencia y calidad.
- La segunda razón es higiénica.- Y es que, por mucho que me esmere en casa los procedimientos domésticos de elaboración nunca alcanzarán el nivel de control que las autoridades sanitarias imponen a la industria agroalimentaria. Pensad en los casos de intoxicación por consumo de conservas que se producen al año. Además cuando se producen es normalmente por consumo de productos caducados cuya venta está estrictamente prohibida y severamente penada por ley. Pero aquí el consumidor tiene gran parte de la culpa si no vigila la fecha de consumo preferente o de caducidad. ¿Quién se comería un pescado que huele mal o una cebolla podrida?
Desde luego para mí es una garantía tomar una conserva en buen estado de, pongamos, corazones de alcachofa…¡qué ricos!.
Fijaos si es seguro que en la hostelería y restauración durante un tiempo no se utilizaba huevo crudo para salsas pues estaba prohibido debido al peligro de contaminación por la salmonella. Se evitaba incluso hacer huevos revueltos tan apreciados en el desayuno continental.Pero de un tiempo a esta parte las cosas han cambiado bastante debido al huevo líquido pasteurizado y sus derivados (yema y clara) que no dejan de ser una conserva refrigerada.
- En tercer lugar e importantísima es la razón económica.- Esto lo explico con dos ejemplos: cuando preparamos un pisto tradicional con cebolla, tomate, calabacín, berenjena, pimientos verdes, ajo, sal y aceite, tenemos que comprar todo y no necesariamente al mejor precio, sobre todo si queremos saborear este delicioso pisto fuera de temporada. Por tanto, a parte de tener los ingredientes a un precio muy superior al que lo compraría una fábrica de pisto –ellos lo pagarían cinco o seis veces más barato que nosotros- tendremos que utilizar un montón de tiempo: primero pochar la cebolla, entonces añadir por orden el pimiento, los tomates, etc. Y todo vigilando de que la cebolla no coja color, de que no se nos pase de cocción y acabemos teniendo “pasta de verduras” en lugar de pisto de verduras. Ese tiempo dedicado también tiene un coste. Después de habernos gastado el dinero en comprar verduras más bien carillas, consumir tiempo y gas o electricidad, tenemos que lavar todo y guardarlo.
El segundo ejemplo es el de una buena conserva de pescado, sea congelado, enlatado o embotado: las factorías lo compran de temporada, lo ultracongelan y lo van procesando poco a poco. Nosotros sin embargo no podemos hacerlo. Tendremos que ir al mercado y comprarlo al precio al que esté. Por supuesto que mucho más caro si es fresco y no está de temporada pero si lo está y es barato no compraremos cincuenta kilos aunque nos guste mucho. Sin embargo las latas, los botes o el congelado siempre lo tenemos en el super y además podemos almacenar una cantidad razonable.
- Por último está la razón ecológica.- Con los alimentos en conserva también ayudamos a conservar el medioambiente por varios motivos: los procesos y procedimientos utilizados industrialmente suponen un importante ahorro de energía ya que no es lo mismo procesar pequeñas cantidades en casa utilizando gas o electricidad, agua, papel o trapos de cocina, etc, que procesar grandes cantidades con lo que se racionaliza el uso energético y de agua; los alimentos procesados industrialmente se pueden almacenar y duran mucho tiempo con lo que la industria acaba ajustando su producción a las previsiones de venta y se consigue tirar menos alimentos. ¿Cuántos alimentos frescos que se nos pasan tiramos a la basura al año?. Pues multiplicarlo por la cantidad de hogares de España, o mejor por la cantidad de hogares de Europa.
Otra razón ecológica es que los envases son reciclables y hoy en día recuperarlos supone un coste medioambiental muchísimo menor que el de, por poner un ejemplo, las famosas bandejas de poliespán, esas blancas o rositas que nos ponen en los super e hipermercados para el pescado, la carne o las verduras frescas, y que luego tiramos tan ricamente a la basura.
Bueno, como podéis ver soy partidario de las conservas. Las buenas, claro está, porque las hay buenísimas y malísimas. Entre el blanco y el negro una amplia gama de grises.
Alf.
Yo al contrario pongo mi conserva y le doy publicidad.
Andy Wharhol popularizó la famosa lata de sopa Campbell’s en 1962 y creó con ello un icono de pop art. En realidad lo que hizo Wharhol fue colgar en una exposición algo que era casi obligatorio tener en cualquier cocina norteamericana.
…y desde entonces han pasado casi cincuenta años en los que la biotecnología aplicada a la industria de la alimentación ha avanzado como una locomotora mejorando procesos y procedimientos a la vez que la legislación en cuanto a medidas higiénicas tanto en la producción como en el almacenamiento de alimentos envasados en los países más desarrollados han alcanzado cotas que nos garantizan casi al 100% la inocuidad y salubridad de los mismos.
Por este motivo y varios más me declaro ferviente partidario de los alimentos envasados. De unos más que de otros por supuesto. Pero esto último a gusto del consumidor.
Tras diez años de trabajo en el sector financiero, tres en la cocina y con mi pequeña conciencia ecologista he llegado a la conclusión de que existen al menos cuatro razones que nos invitan a consumir alimentos en conservas:
- La primera razón es operativa.- La conserva nos permite una flexibilidad absoluta pues no necesitamos preparar nada. Todo está hecho y no hay que lavar, pelar, cortar, ensuciar cacharros para cocer, freir, hornear,….no tenemos luego que lavar los cacharros y colocarlos. En fin, una delicia, abrimos el bote o la lata y ¡hooops! ya está todo hecho. En cuanto a calidad depende de lo que queramos pagar…”para gustos colores”. También en el mercado tenemos melocotones a diferentes precios dependiendo de su procedencia y calidad.
- La segunda razón es higiénica.- Y es que, por mucho que me esmere en casa los procedimientos domésticos de elaboración nunca alcanzarán el nivel de control que las autoridades sanitarias imponen a la industria agroalimentaria. Pensad en los casos de intoxicación por consumo de conservas que se producen al año. Además cuando se producen es normalmente por consumo de productos caducados cuya venta está estrictamente prohibida y severamente penada por ley. Pero aquí el consumidor tiene gran parte de la culpa si no vigila la fecha de consumo preferente o de caducidad. ¿Quién se comería un pescado que huele mal o una cebolla podrida?
Desde luego para mí es una garantía tomar una conserva en buen estado de, pongamos, corazones de alcachofa…¡qué ricos!.
Fijaos si es seguro que en la hostelería y restauración durante un tiempo no se utilizaba huevo crudo para salsas pues estaba prohibido debido al peligro de contaminación por la salmonella. Se evitaba incluso hacer huevos revueltos tan apreciados en el desayuno continental.Pero de un tiempo a esta parte las cosas han cambiado bastante debido al huevo líquido pasteurizado y sus derivados (yema y clara) que no dejan de ser una conserva refrigerada.
- En tercer lugar e importantísima es la razón económica.- Esto lo explico con dos ejemplos: cuando preparamos un pisto tradicional con cebolla, tomate, calabacín, berenjena, pimientos verdes, ajo, sal y aceite, tenemos que comprar todo y no necesariamente al mejor precio, sobre todo si queremos saborear este delicioso pisto fuera de temporada. Por tanto, a parte de tener los ingredientes a un precio muy superior al que lo compraría una fábrica de pisto –ellos lo pagarían cinco o seis veces más barato que nosotros- tendremos que utilizar un montón de tiempo: primero pochar la cebolla, entonces añadir por orden el pimiento, los tomates, etc. Y todo vigilando de que la cebolla no coja color, de que no se nos pase de cocción y acabemos teniendo “pasta de verduras” en lugar de pisto de verduras. Ese tiempo dedicado también tiene un coste. Después de habernos gastado el dinero en comprar verduras más bien carillas, consumir tiempo y gas o electricidad, tenemos que lavar todo y guardarlo.
El segundo ejemplo es el de una buena conserva de pescado, sea congelado, enlatado o embotado: las factorías lo compran de temporada, lo ultracongelan y lo van procesando poco a poco. Nosotros sin embargo no podemos hacerlo. Tendremos que ir al mercado y comprarlo al precio al que esté. Por supuesto que mucho más caro si es fresco y no está de temporada pero si lo está y es barato no compraremos cincuenta kilos aunque nos guste mucho. Sin embargo las latas, los botes o el congelado siempre lo tenemos en el super y además podemos almacenar una cantidad razonable.
- Por último está la razón ecológica.- Con los alimentos en conserva también ayudamos a conservar el medioambiente por varios motivos: los procesos y procedimientos utilizados industrialmente suponen un importante ahorro de energía ya que no es lo mismo procesar pequeñas cantidades en casa utilizando gas o electricidad, agua, papel o trapos de cocina, etc, que procesar grandes cantidades con lo que se racionaliza el uso energético y de agua; los alimentos procesados industrialmente se pueden almacenar y duran mucho tiempo con lo que la industria acaba ajustando su producción a las previsiones de venta y se consigue tirar menos alimentos. ¿Cuántos alimentos frescos que se nos pasan tiramos a la basura al año?. Pues multiplicarlo por la cantidad de hogares de España, o mejor por la cantidad de hogares de Europa.
Otra razón ecológica es que los envases son reciclables y hoy en día recuperarlos supone un coste medioambiental muchísimo menor que el de, por poner un ejemplo, las famosas bandejas de poliespán, esas blancas o rositas que nos ponen en los super e hipermercados para el pescado, la carne o las verduras frescas, y que luego tiramos tan ricamente a la basura.
Bueno, como podéis ver soy partidario de las conservas. Las buenas, claro está, porque las hay buenísimas y malísimas. Entre el blanco y el negro una amplia gama de grises.
Alf.
domingo, 14 de junio de 2009
Andalucía y el Paraíso
Por fín me he decidido...
Hace un par de añitos un amigo holandés me sugirió la idea de llevar a los Países Bajos comida típica de Andalucía.
Pués bien, nos pusimos manos a la obra y creamos una tienda online en Maastricht a través de la cual empezamos a comercializar productos de esta tierra.
Por supuesto que tuvimos, y seguimos teniendo, problemas logísticos principalmente porque aún enviamos pequeñas cantidades y tenemos que organizar los pedidos enviando palets con productos de varios proveedores todo de una vez.
La cosa va creciendo poco a poco pero lo que sí he podido comprobar tras dos años aprovechando cada viaje para conocer nuevos posibles proveedores es que en Andalucía se produce casi todo tipo de alimentos y además de buenísima calidad y a buen precio.
Andalucía es un auténtico paraíso gastronómico. Ahora estoy en posición de poderlo asegurar .
Lástima que sus productos no se hayan comercializado bien hasta ahora.
Sin embargo he comprobado que poco a poco se ha tomado consciencia de este hecho y la gente más joven que está tomando las riendas de empresas pequeñas comienza a hacer una estupenda labor de comercialización.
Por mi parte he decidido copiar aquí lo que tengo en Holanda y contribuir así a que se conozcan mejor los alimentos de Andalucía y que se puedan adquirir a precios razonables.
De este modo ha nacido mi criatura que se llama www.alandafoods.es .
Lo de "foods" es por la globalización, ya sabéis...
De todos modos mi intención no es dar la brasa con mi tienda en este foro, sino promocionar los alimentos de Andalucía y tambíen una forma de hacer las cosas más ecológica y racional.
No creo que lo más lógico sea traer sal de mar en escamas de Inglaterra y pagarla más cara cuando aquí tenemos una tan buena o mejor que aquella, más barata y además no tenemos que pagar el coste añadido de transportarla hasta aquí.
En fin. A partir de ahora me comprometo a colgar un pequeño artículo cada semana sobre alimentos de Andalucía en este blog y espero que alguien lo encuentre y me haga sus comentarios, sugerencias o advertencias.
Marbella, 14 de junio de 2009
Hace un par de añitos un amigo holandés me sugirió la idea de llevar a los Países Bajos comida típica de Andalucía.
Pués bien, nos pusimos manos a la obra y creamos una tienda online en Maastricht a través de la cual empezamos a comercializar productos de esta tierra.
Por supuesto que tuvimos, y seguimos teniendo, problemas logísticos principalmente porque aún enviamos pequeñas cantidades y tenemos que organizar los pedidos enviando palets con productos de varios proveedores todo de una vez.
La cosa va creciendo poco a poco pero lo que sí he podido comprobar tras dos años aprovechando cada viaje para conocer nuevos posibles proveedores es que en Andalucía se produce casi todo tipo de alimentos y además de buenísima calidad y a buen precio.
Andalucía es un auténtico paraíso gastronómico. Ahora estoy en posición de poderlo asegurar .
Lástima que sus productos no se hayan comercializado bien hasta ahora.
Sin embargo he comprobado que poco a poco se ha tomado consciencia de este hecho y la gente más joven que está tomando las riendas de empresas pequeñas comienza a hacer una estupenda labor de comercialización.
Por mi parte he decidido copiar aquí lo que tengo en Holanda y contribuir así a que se conozcan mejor los alimentos de Andalucía y que se puedan adquirir a precios razonables.
De este modo ha nacido mi criatura que se llama www.alandafoods.es .
Lo de "foods" es por la globalización, ya sabéis...
De todos modos mi intención no es dar la brasa con mi tienda en este foro, sino promocionar los alimentos de Andalucía y tambíen una forma de hacer las cosas más ecológica y racional.
No creo que lo más lógico sea traer sal de mar en escamas de Inglaterra y pagarla más cara cuando aquí tenemos una tan buena o mejor que aquella, más barata y además no tenemos que pagar el coste añadido de transportarla hasta aquí.
En fin. A partir de ahora me comprometo a colgar un pequeño artículo cada semana sobre alimentos de Andalucía en este blog y espero que alguien lo encuentre y me haga sus comentarios, sugerencias o advertencias.
Marbella, 14 de junio de 2009
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